PROMÁLAGA EXCELENCIA X. «EMISIÓN CERO»

 

En la primera fase de la ampliación del parque tecnológico de Andalucía se construirá el complejo “Promálaga Excelencia. Este complejo tuvo como principal misión el ser una de las primeras construcciones con certificado “cero emisiones” en Andalucía. La situación de la parcela, junto a la rotonda de acceso rodado a la ampliación del parque tecnológico y la estación del metro, supondrá inevitablemente que este complejo se convierta en la imagen del nuevo sector.

 

«Promálaga Excelencia» se ha proyectado de acuerdo a criterios de tecnología medioambiental aplicados a las siguientes acciones: optimización constructiva del edificio, limitación de la demanda energética, utilización de sistemas pasivos en fachada, aprovechamiento de la energía solar, pre-climatización del aire, recogida y reutilización del agua de lluvia, utilización de materiales limpios y optimización de los procesos durante la construcción y el mantenimiento.

 

Se proyecta un edificio cuya geometría responde a la optimización de la energía solar incidente. De esta manera, los volúmenes en los que se componen el edificio se orientan a mediodía haciendo coincidir cada una de las fachadas con los cuatro puntos cardinales. Consecuentemente, el edificio se fracciona para adaptarse a la parcela, consiguiendo la orientación óptima de los paramentos fotovoltaicos del edificio.

 

Siguiendo la orientación sur y a 45°, la cubierta se inclina para optimizar la geometría del edificio respecto a la incidencia solar. Consecuentemente, el edificio se gira 45° en todo su desarrollo y la estructura es consecuencia de la geometría de la cubierta. Como consecuencia de esta operación se proyecta una estructura ortogonal que conforma una ordenada retícula, pero girada 45º respecto al plano del suelo.

 

Este sistema permite pese a la complejidad formal que desarrolla, una sencillez constructiva considerable. El giro de la estructura provoca que los apoyos del edificio se reduzcan a las esquinas de estos paralelepípedos girados, confiriéndole al edificio un carácter ligero, como si se apoyara «de puntillas» sobre el terreno.

 

Esta geometría de cubierta inclinada, tan olvidada con el desarrollo de las cubiertas planas, caracteriza los espacios interiores del edificio. Amplios y diáfanos, los espacios interiores están presididos por la geometría inclinada de los planos que los conforman.

 

La fachada-cubierta sur está compuesta por un muro cortina de placas fotovoltaicas separado del cerramiento del edificio. Entre este plano y la fachada se produce un espacio acristalado a modo de invernadero. Este vacío estará dotado de un sistema de ventilación que permite aprovechar el calor mediante un sistema de conductos y compuertas automatizadas. En épocas estivales se abrirían las compuertas superiores de manera que se genere una corriente de aire ascendente que refrigere el espacio interior. Con temperaturas más frías, las compuertas se cierran aumentando la temperatura del aire interior y reconduciéndolo al sistema de calefacción del edificio.

 

A este y oeste, la edificación se cierra con una fachada ventilada a base de cúpulas de policarbonato piramidales, evitando la entrada de luz horizontal directa al interior de las zonas de trabajo e impidiendo el recalentamiento del edificio en los atardeceres estivales. Estas fachadas se iluminarán durante la noche mediante luminarias de bajo consumo.

 

A norte la fachada es más permeable. Este frente se abre con elementos de protección solar verticales, evitando la incidencia del soleamiento este y oeste que se produce en fachadas con orientación norte en los veranos en nuestras latitudes. El tamaño moderado de los huecos en esta orientación evita las pérdidas de calor en invierno.

La cubierta está revestida con paneles fotovoltaicos y por la instalación solar térmica. Esta se utilizará para agua caliente sanitaria y para emplear el calor captado en la calefacción y refrigeración del edificio mediante máquinas de absorción.

 

El volumen desarrollado está perforado por patios longitudinales. Estos vacíos, acristalados en su cara superior tienen asignadas varias funciones. En invierno se elevará la temperatura del aire interior mientras las compuertas superiores permanezcan cerradas. En verano estos cierres se abrirán automáticamente para evitar el recalentamiento de los espacios interiores, generando una corriente de aire ascendente. La verticalidad de estas perforaciones evitará la entrada al interior de la luz solar directa y la luz reflejada iluminará de manera adecuada los espacios de trabajo. La disposición de estos vacíos propiciará las ventilaciones cruzadas de los espacios de trabajo, además de optimizar y reducir la utilización de la luz eléctrica.

Las fachadas y cubiertas estarán construidos con sistemas prefabricados tipo «panel sándwich» con aislantes térmicos de alta densidad y espesores generosos que otorgarán la inercia térmica necesaria a una construcción de estas características.

 

El edificio estará dotado de una regulación inteligente que controla y modifica los parámetros de climatización en función de las condiciones ambientales, tales como la temperatura y la radiación solar. Para la climatización se utiliza un sistema geotérmico de pre-climatización del aire.

 

En los espacios no ocupados por el edificio, se proyecta un jardín de especies autóctonas de bajo consumo de agua. Se incluirán árboles de hoja caduca que den frescor y sombra en verano y permitan el paso de la luz en invierno. Los pavimentos serán filtrantes, favoreciendo el paso del agua de lluvia al subsuelo.

 

El proyecto se organiza en cuatro plantas sobre rasante y dos de aparcamiento en sótano, agotando la edificabilidad propuesta. La planta baja, más transparente y en contacto directo con el jardín, se retranquea para generar umbrales de acceso y cafetería. En esta planta se sitúan los usos de carácter más público: salón de actos, cafetería, administración, salas de juntas, puestos de acceso a internet y oficinas. En las tres plantas superiores se sitúan los espacios destinados para el desarrollo de nuevas tecnologías «I+D». Se propone un esquema funcional flexible, capaz de ser modulado según las necesidades de los usuarios. Las circulaciones se articulan en esquema de doble peine, permitiendo realizar módulos de diversa dimensión.